Comienzan los experimentos en «Investigación y desarrollo científico»
Después de una toma de contacto de varios días con el material del laboratorio, nuestros alumnos se pusieron manos a la obra para llevar a cabo algún experimento. Indagaron en internet cómo hacerlo, qué materiales necesitaban y de qué manera utilizarlos; tras el visto bueno del que escribe estas líneas, cada equipo de alumnos pasó a la práctica. Aquí tenemos el resultado de los proyectos, contado por sus propios autores…
Jabón casero
¡Convierte tu creatividad en una burbuja de frescura! Aprende a hacer jabón casero y lleva la ciencia a tu piel. Gracias a este experimento hemos aprendido cómo ocurre una reacción de saponificación, proceso para elaborar jabón casero. Usando 800 ml de aceite (en nuestro caso era aceite de oliva usado) con una disolución de sosa cáustica (disuelta en 1 l de agua), la reacción produce jabón y glicerina de forma natural. Durante la mezcla la sustancia iba espesando poco a poco, después de dejarla unas horas en reposo obtuvimos jabón sólido natural sin conservantes. También hicimos jabón líquido, a partir de pastillas de jabón las cuales hemos rayado y les hemos echado 1 l agua hirviendo para poder disolverlas, para que cogiera la textura de jabón líquido le echamos 200 ml de vinagre de limpieza y 300 g de bicarbonato. ¡Importante hacer este experimento bajo la supervisión de un adulto, pues la sosa es una sustancia corrosiva!
Nuria Camacho, MªJosé López e Irene Sánchez

Intercambio de metales
En este experimento hemos conseguido recubrir de cobre un clavo de hierro y disolver papel de aluminio precipitando cobre. Primero disolvimos sulfato de cobre en agua en un tubo de ensayo y luego añadimos un poco de sal común (cloruro de sodio). Después sumergimos un clavo, dejándolo reposar. Como resultado el clavo se cubrió de cobre. Esto ocurre porque el hierro del clavo se intercambió con los iones de cobre disueltos, que se depositaron sobre el clavo. Por otra parte, en un vaso de precipitados con la misma disolución (sulfato de cobre y cloruro de sodio) introdujimos papel de aluminio y dejamos que reaccionase: el aluminio se intercambió con los iones de cobre, desplazándolos en la disolución, con el resultado de que el papel de aluminio se disolvió mientras precipitaba sobre él cobre metálico. Una vez formado este, dejamos secarse el líquido al sol para que el cobre adquiriera una textura de polvo.
M.ª José Berrones, Blanca Díaz y Natalia Sánchez

Fuego de colores
En este experimento pudimos observar cómo el fuego puede cambiar de color según el compuesto químico añadido, ya sea cloruro de potasio (lila), sulfato de cobre (verde) o cloruro de sodio (anaranjado). Para empezar la práctica, separamos una pequeña cantidad de los compuestos químicos en vasos de precipitados y en uno de ellos mezclamos el sulfato de cobre con el cloruro de potasio. Seguidamente, encendimos el mechero de alcohol y fuimos añadiendo los compuestos en la espátula; al contactar con la llama vimos el cambio de color, y con un espectroscopio de mano pudimos observar los espectros, que muestran líneas brillantes en longitudes de onda luminosa específicas, formando un patrón que es propio de cada sustancia. Con este sistema se descubrió, por ejemplo, que las nebulosas son de materia gaseosa.
Elena Moreno, Cristian Moreno y Alba Rojo

pH-art
¡Descubre la magia del pH-art en tubos! Hoy nos nos hicimos pasar por científicos locos y realizamos un curioso experimento con una lombarda. Primero, cortamos la lombarda y la ponemos en un vaso de agua de 600 ml (llenando el vaso hasta 400 ml). La calentamos usando la placa calefactora por 30-40 min, para obtener un extracto espectacular. Luego, llenamos a la mitad 6 tubos de ensayo con distintas sustancias usando un cuentagotas: ácido clorhídrico diluído, vinagre de limpieza, solución de bicarbonato, agua destilada, agua con jabón y agua con amoniaco. ¡Así que tenemos una gran gama de ingredientes! Luego filtramos el extracto en un matraz de Erlenmeyer, posteriormente lo vertemos en los tubos y…¡Sopresa! Los colores cambian por arte de magia, o mejor dicho gracias al pH-art. ¡Y así hemos obtenido nuestra increíble paleta de colores! Quizás ahora te preguntes por qué cambia de color el pH; la explicación es sencilla: la lombarda contiene unos pigmentos naturales llamados antocianinas, que reaccionan a los cambios de acidez o alcalinidad del medio. Estos pigmentos naturales cambian su color dependiendo de la cantidad de iones de hidrógeno, lo que nos indica si el medio es ácido o básico.
Francisco Arroyo, Omayma El Haouat y Alberto Naranjo


Magia con sulfato de cobre
En este experimento hicimos que el sulfato de cobre cambiase de color por dos reacciones químicas. Para empezar, elaboramos una disolución saturada de sulfato de cobre en agua (50 ml de agua), la cual distribuimos en 3 tubos de ensayo. En uno de ellos echamos unas gotas de amoniaco acuoso comercial con la pipeta, removemos, y se concentra color verde agua en el fondo. Continuamos echando amoniaco y la mezcla se vuelve a azul oscuro e intenso en la parte superficial. Para continuar, elaboramos una disolución de sosa cáustica en un vaso de precipitados (50 ml de agua + 1 lenteja de sosa cáustica), añadimos unas gotas a uno de los tubos de ensayo y el color se volvió más claro.
P.D. Las reacciones químicas que tuvieron lugar fueron las siguientes:
a) El sulfato de cobre, disuelto en el agua y ante el amoniaco, produce hidróxidosulfato de cobre (II) y amonio, volviéndose el agua verdosa:
2 Cu2+ + SO42- + 2 NH3 + 2 H2O → Cu2SO4(OH)2 + 2 NH4+
b) El hidróxidosulfato de cobre (II) resultante reacciona con el amoniaco para dar el catión complejo tetraamín cobre, ión sulfato e ión hidróxido, dando un color azul oscuro profundo:
Cu2SO4(OH)2 + 8 NH3 → 2 Cu(NH3)42+ + SO42- + 2 OH–
MªCarmen Castro, Alberto López, Gemma María Palacios y Tahmina Sancho

Coordina: Julián Simón
